





Nuestra historia
Desde 1895, nuestra familia ha dedicado su vida a la joyería artesanal. Cuatro generaciones han transmitido no solo técnicas centenarias, sino también una visión: crear joyas con alma, que perduren y hablen del amor, la memoria y la belleza.
Todo comenzó con Gines, orfebre en un pequeño taller en el corazón de Zaragoza. Sus piezas eran forjadas a mano, una a una, con la paciencia de los que aman su oficio. Hoy, seguimos su legado, combinando tradición con diseño contemporáneo.
En cada anillo, en cada colgante, hay historia, hay arte... hay herencia.